Alcalá del Júcar

Iglesia y Puente de Alcala del Jucar

Un paraíso rural en la provincia de Albacete, en Castilla-La Mancha. Se encuentra en un entorno natural increíble y recrea un pueblo medieval digno de cualquier cuento.

Su población asciende a poco más de 1.000 habitantes. La localidad, situada a 64 km de la capital provincial, fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1982 por la riqueza y belleza de su patrimonio. Pertenecen al municipio las pedanías de Casas del Cerro, Las Eras, La Gila, Tolosa y Zulema.

Es uno de los pueblos más pintorescos y bonitos de la provincia, enmarcado por la Hoz del Júcar. Y a pesar de su pequeño tamaño, se debe recorrer de principio a fin, con un casco histórico super cuidado y un entorno natural idílico, lo que le hacen un lugar ideal para dedicar al menos un día entero.

Uno de los aspectos más bellos y originales de este pueblo son sus casas de arquitectura popular, excavadas en la montaña a modo de cueva. Algunas de ellas se pueden visitar. Su impresionante castillo, el puente romano sobre el río Júcar y la iglesia parroquial y la ermita de San Lorenzo son algunas de sus visitas obligadas.

La villa de Alcalá del Júcar está declarada Conjunto Histórico-Artístico por Real Decreto 2335/1982 de 30 de julio (B.O.E. 226 de 1 de septiembre). Número de identificación de Bien de Interés Cultural otorgado por el Ministerio de Cultura de España: RI-53-0000261.

Castillo de Alcalá del Júcar

El castillo de Alcalá del Júcar está ubicado sobre una peña formada por la hoz del río Júcar, desde donde se divisa toda la población.

Es una fortaleza de origen almohade, de los siglos XII y XIII que fue, al igual que todos los castillos y tierras de la zona, asentamiento íbero, romano, árabe y cristiano. Cuando Alfonso VIII conquista la zona del río Júcar hacia el año 1213, el castillo pasa a manos cristianas. Posteriormente, perteneció al marquesado de Villena.

De estilo islámico. Está constituido por un torreón pentagonal y dos torrecillas de planta circular en los ángulos rectos, con tres alturas en su interior. En el exterior aun quedan restos de la primitiva muralla.

Existe la leyenda de una princesa cristiana, Zulema, que era pretendida por el moro Garadén, y que fiel a su fe se suicidó arrojándose al vacío. Otra versión de la leyenda habla de los amores prohibidos de Zulema, esta vez musulmana, con un caballero cristiano. Ambos, para huir de la ira de su padre el moro Garadén, huyen y se establecen en el actual emplazamiento de la cercana aldea llamada Zulema.

Según las relaciones topográficas de Felipe II, el nombre de la localidad viene del lugar sobre el cual está asentado y que era llamado por los árabes alcarra, que significaba cosa de Dios o de oración. Otros estudiosos han relacionado el nombre con la palabra alcalá, que en árabe significa castillo, por lo que el significado del nombre de la localidad sería castillo del río Júcar.

De uso turístico. Es propiedad del Ayuntamiento de Alcalá del Júcar y se puede visitar todo el año.

Por cierto, si no quieres aparcar en la parte inferior de la localidad y te apetece llegar hasta las mismas faldas del castillo sin esfuerzo, podrás hacerlo en tu propio vehículo. Eso si, el aparcamiento superior es muy pequeño y la carretera de acceso bastante estrecha.

Iglesia de San Andrés Apóstol

Si hay un monumento que pueda rivalizar con el castillo en protagonismo ese es el templo de San Andrés del siglo XVI. Visible también casi desde cualquier punto, la iglesia se erige esbelta sobre el resto de construcciones mostrando elementos arquitectónicos de varias épocas constructivas. Llama muchísimo la atención los 70 metros de altura de la torre y los tonos verdes del revestimiento de su cúpula. La mejor vista la obtendrás desde el propio castillo.

Cueva del Diablo

Alcalá del Júcar es bello por fuera y también por dentro. Aunque parezca increíble, la colina sobre la que se asienta este pueblecito se encuentra completamente agujereada como si fuese un queso gruyer. El tipo de material rocoso ha permitido excavar viviendas y túneles a lo largo de siglos de existencia, llegando algunas hasta la actualidad en perfecto estado de conservación.

La más turística es la llamada Cueva del Diablo. Hoy habilitada como bar, restaurante y discoteca, esta cueva atraviesa la colina al completo. Entras por un lado y te puedes tomar una cerveza en el otro. La decoración es de los más curiosa. Lo mejor es que lo veas por ti mismo porque es espectacular. Es el único bar o cueva visitable dentro de Alcalá del Júcar. Tengo que reconocer que en mis numerosas visitas a la zona siempre entré a la Cueva del Diablo pero, por lo que tengo entendido, puedes recorrer los túneles de las Cuevas de Masagó y el Duende (también habilitadas como bar y restaurante) o la Cueva Garadén.

¿Sabías que también puedes dormir dentro de una cueva? Hay alojamientos como la Casa Rural las Colmenas o la Cueva de la Abuela María que literalmente están construidos en el interior de la colina. Una experiencia muy a tener en cuenta.

Puente Romano y Playa del Río Júcar

Es justo en este punto desde el que obtenemos la imagen más icónica de toda la población. Lo tenemos todo a nuestro alcance. Las aguas del río Júcar, el impresionante puente medieval (es llamado Puente Romano sólo por su aspecto no por su verdadero origen) y una imagen panorámica del pueblo con el castillo, una vez más, como máximo protagonista. ¡Brutal!

Además, durante el verano, en este punto podemos refrescarnos y darnos un respiro de las altas temperaturas. Y es que cuenta con una pequeña playa fluvial. Una zona habilitada para el baño en la orilla del río Júcar con unas vistas de excepción. No es la única playa fluvial de la zona. Muy cerca, en Tolosa tienes disponibles más áreas aptas para el baño.

Ruta del Agua

Sólo es un pequeño paseo alrededor del pueblo que parte desde el propio Puente Romano, pero un paseo teñido de verde esmeralda. Ese tono tan característico que nos regala el curso del río Júcar a un lado y, en este caso, un pequeño canal de agua al otro. El color del agua es súper potente y resulta una zona súper agradable.

Cerca del pueblo, hay numerosas excursiones y planes de senderismo para hacer senderismo «entre barrancos» por la zona, organizados por la Diputación Provincial de Albacete.

Museo del Cine

No se si se puede considerar un imprescindible que ver en Alcalá del Júcar, pero te puedo asegurar que, como mínimo, se trata de una visita la mar de curiosa. Estamos ante el antiguo cine del pueblo. Un bonito edificio hoy convertido en espacio expositivo. Conserva varias hileras de butacas, el proyector, la barra del bar y otro sinfín de objetos a modo de museo etnográfico.

A partir de los años 50, en la calle San Lorenzo existió un cine que adquirió este mismo nombre y contaba con unas 180 sillas de madera en su platea y otras 100 plazas en tablones para bancos en su pequeño anfiteatro. En la localidad también existió otro cine.

En la actualidad el interior del estrecho inmueble con tres puertas, sigue conservando las butacas, el anfiteatro, barra de bar, así como el proyector -muy bien conservado- ha sido convertido en Museo, digamos etnológico, por su actual propietario Juan “El diablo” y se incluye en la visita turística a la “Cueva del Diablo” que atraviesa toda la montaña por dentro.

Plaza de Toros

En contadas ocasiones te voy a aconsejar visitar una plaza de toros. Pero estamos ante una ocasión muy especial. Y no por el mundo del toreo en sí mismo sino por la curiosa arquitectura de una de las plazas más antiguas de España. Y es que el propio desnivel del terreno es el que ha propiciado una construcción completamente irregular y única.

Miradores de Alcalá del Júcar

Como casi siempre, las mejores vistas panorámicas se obtienen tomando distancia. Un punto excelente lo tenemos en la carretera que nos dirige a la pedanía de Las Eras. Entre curva y curva y siempre en ascenso, encontrarás diversos apartaderos desde los que obtener fantásticas vistas panorámicas.

Una vez arriba, no te puedes marchar de allí sin probar las carnes a la brasa del restaurante El Mirador. Cocina de buena calidad y precios populares. Poco más se le puede pedir. ¡Ah sí! Como te podrás imaginar por el nombre, tiene unas vistas de escándalo.

Y si hablamos de miradores, no puedo olvidar mencionar uno de los más frecuentados. El Mirador de Alcalá del Júcar (no se han estrujado mucho la cabeza con los nombres), situado a pie de carretera CM-3201, dentro del Barranco de la Noguera y a pocos metros de alcanzar la localidad, es de los más completos y apabullantes. Si vienes por esta carretera desde Albacete, obtendrás una primera imagen inolvidable.

Por último, otro de los puntos desde el que se obtiene una imagen increíble de Alcalá del Júcar es en la carretera de acceso a Jorquera y a la Ermita de San Lorenzo, la comarcal B-5. Es impresionante cómo va surgiendo el perfil del castillo junto a la colina desde esta perspectiva. Además, podrás visitar este pequeño templo barroco.