Sepúlveda, Segovia

Villa de Sepulveda

En los páramos de la sierra de Guadarrama, en su vertiente segoviana, se encuentra la villa medieval de Sepúlveda. Este pueblo es probablemente uno de los pueblos más bonitos de Castilla y León.

Sepúlveda es una espectacular villa medieval rodeada por los ríos Duratón y Caslilla. Un entorno sinuoso entre hoces y barrancas sitúan privilegiadamente a esta villa que está denominada como Conjunto Histórico Artístico. Ya los celtíberos y romanos aprovecharon estas tierras donde dejaron claras huellas, como el puente Talcano o el yacimiento arqueológico de “Los Mercados” 

En tiempos visigodos, Sepúlveda es poblada y posteriormente ocupada por los musulmanes, pero Sancho García recuperó definitivamente para los cristianos en el 1010.

La Villa de Sepúlveda cuenta con un gran tesoro histórico y artístico gracias a la situación estratégica de la villa. Fruto de la gran actividad que tuvo es el Castillo, hoy ayuntamiento, las murallas del siglo XII junto con alguna de las puertas que todavía se conservan, de las siete que llegaron a existir, como: Arco de la VillaPuerta de la Fuerza, El Azogue, Ecce-Homo y del Río. Calles con sabor medieval que nos transportan por la villa disfrutando de templos como la iglesia de El Salvador, la de San Bartolomé, con gran colección de retablos o la iglesia de Santiago, en la que actualmente se encuentra el Centro de Interpretación de la Naturaleza del Parque Natural de las Hoces del Duratón. Y otros como San Justo y Pastor, con el Museo de los Fueros, el Santuario de Nuestra Señora de la Peña, el Centro de Interpretación de la Cárcel Antigua o el Museo de Lope Tablada de Diego.

A través  de la Puerta Ecce-Homo, accedemos a la Plaza Mayor, una de las atracciones turísticas de la localidad. Junto a sus típicos soportales vemos el Palacio del Conde de Sepúlveda y otro templo, el de San Bartolomé, de origen románico del siglo XII. 

Del entorno de Sepúlveda debemos destacar el Parque Natural de las Hoces del Duratón, con sus 25 km. de cuenca, podremos disfrutar de la flora y la fauna del lugar, destacando sus buitres leonados habitando sobre cañones de más de setenta metros de altura. En definitiva, un gran paraje que es imprescindible visitar, incluidas la Ermita de San Frutos o el Monasterio de la Hoz.

Pero no debemos olvidar de Sepúlveda su gran gastronomía, con su cordero asado como plato principal que darán el toque genial a esta villa medieval. La Villa de Sepúlveda está incluida en la asociación que engloba «Los Pueblos más bonitos de España«.